Vivimos en una época en la que las pantallas forman parte de la vida cotidiana de niños, adolescentes y personas adultas. Los dispositivos digitales ofrecen oportunidades muy valiosas para aprender, comunicarse, entretenerse y compartir tiempo en familia, pero también pueden generar dificultades cuando su uso se vuelve excesivo o descontrolado.
El acceso constante a móviles, tabletas, videojuegos y redes sociales hace necesario reflexionar sobre cómo acompañar a nuestros hijos e hijas en el desarrollo de hábitos digitales saludables, equilibrados y adaptados a cada etapa.
El objetivo es promover un uso consciente y positivo de la tecnología, fortaleciendo el acompañamiento educativo desde casa.
