El pasado miércoles 2 y jueves 3 de septiembre, en el Civican de Pamplona, la Universidad de Navarra, la Universidad Pública de Navarra y la Universidad Nacional de Educación a Distancia, organizaron el curso ‘Vidas digitales seguras’, unas jornadas sobre ciberseguridad, riesgos digitales, presión laboral y uso de la inteligencia artificial, además de una reflexión sobre la responsabilidad compartida y el papel de quienes protegen nuestro entorno digital.
La primera jornada se dedicó a la ciberhigiene, la privacidad y los criterios de protección digital, con una mesa redonda en la que participaron Charo Sádaba, profesora e investigadora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra; Luis Calatayud, director general de Digitalización y Servicios Educativos del Gobierno de Navarra, y Elena Hernández, comandante de la Guardia Civil.
Durante la mesa se abordaron conceptos como la generación interconectada, una realidad que alcanza al 78% del alumnado de 5º y 6º de primaria. Los tres ponentes coincidieron en que, si bien la conectividad ofrece ventajas, también abre la puerta a riesgos y adicciones para los que este grupo de edad, y otros superiores, puede no estar preparado. Ante este panorama, situaron la prevención como el factor clave.
Y para hablar de prevención, en la segunda parte del día, Nerea Tollar e Irache Baines, integrantes del programa de educación digital E-tic, de la Fundación Diario de Navarra, realizaron un taller práctico sobre decisiones y hábitos en la vida digital. El objetivo: poner en valor la importancia de integrar la tecnología en los centros desde una perspectiva pedagógica, responsable y crítica, entendiendo que la educación digital no consiste únicamente en incorporar nuevas herramientas, sino también en desarrollar competencias que permitan a docentes y estudiantes desenvolverse de forma segura, consciente y eficaz en el entorno digital.

Para ello, se realizó un escape room con ocho pruebas donde cada equipo debía resolverlo en el menor tiempo posible, y romper el candado final uniendo las respuestas. Los retos consistían en descifrar un número oculto que debían ir sumando al responder de manera correcta a las preguntas. De esta manera, haciendo a todos los presentes partícipes, ponentes incluidos, jugando, el equipo mostró algunas de las metodologías innovadoras que emplean en el proyecto, viendo de manera más práctica los contenidos y la forma de trabajo de E-tic.

La segunda jornada estuvo dedicada a la convivencia en la red y a la corresponsabilidad educativa. Itziar Irazabal, integrante de la Asesoría de Convivencia del Gobierno de Navarra, expuso las pautas para prevenir y abordar el ciberacoso en las aulas. Irazabal señaló que la convivencia escolar ya no se limita al espacio físico, y advirtió que la tecnología y la inteligencia artificial, pese a su potencial pedagógico, plantean nuevos retos. Asimismo, puso el foco en la tolerancia, al constatar que parte de la juventud muestra dificultades para identificar las formas de violencia digital.
Esta ponencia estuvo seguida de un diálogo con Iñaki Apesteguía (C.A. Osasuna), Leticia Garcés (Padres Formados) y Aitor Ruiz (Asociación Hetel). El curso cerró con una representación dramatizada sobre ciberseguridad e inteligencia artificial, a cargo de Escenika microteatro, junto con Navarra Cybersecurity Center.

