La inteligencia artificial (IA) facilita muchas tareas cotidianas: desde organizar el tiempo hasta resolver dudas, crear contenidos o encontrar información. Su presencia es cada vez mayor y también ha llegado a las aulas y a la vida diaria de niños, niñas y adolescentes.
Pero, como ocurre con cualquier tecnología, sus posibilidades vienen acompañadas de riesgos. El reto no consiste en mantener a los y las menores alejados de la IA, sino en enseñarles a utilizarla de forma segura, crítica y responsable.

¿Qué es la inteligencia artificial para un niño?
Para un niño o niña, la inteligencia artificial puede parecer una herramienta que “lo sabe todo” y que responde a cualquier pregunta. Puede escribir un cuento, resolver un ejercicio, crear una imagen, recomendar un vídeo o mantener una conversación.
Sin embargo, es importante explicar que la IA no piensa ni siente como una persona. Genera respuestas a partir de grandes cantidades de información y puede cometer errores, inventar datos o interpretar mal una pregunta. Por eso, que una respuesta parezca correcta no significa necesariamente que lo sea.
La primera idea que conviene transmitir es sencilla: la IA puede ayudar, pero hay que aprender a utilizarla y a cuestionar sus respuestas.
Riesgos y problemas de la IA en menores
Los riesgos no son iguales para todas las edades. Dependen de la madurez del menor, del tipo de herramienta y del uso que se haga de ella.
Peligros de la inteligencia artificial en la educación primaria
En Educación Primaria, uno de los principales riesgos es utilizar la IA para hacer directamente los deberes. Si un alumno o alumna copia una respuesta sin comprenderla, puede completar una tarea, pero está perdiendo una oportunidad de aprender y desarrollar sus propias capacidades.
También puede acostumbrarse a aceptar como válida cualquier respuesta que aparezca en pantalla. Las herramientas de IA pueden ofrecer información incorrecta o presentar como ciertos datos que no lo son, por lo que es importante fomentar desde edades tempranas el pensamiento crítico y la comprobación de la información.
Otro aspecto fundamental es la privacidad. Los y las menores pueden no ser conscientes de la cantidad de información que comparten al utilizar estas herramientas. Su nombre, fotografías, contraseñas, dirección, colegio o datos de otras personas no deberían introducirse sin conocer antes las consecuencias.
Impacto en la salud mental de niños y adolescentes
La IA también puede influir en el bienestar emocional, especialmente cuando se utiliza sin acompañamiento:

Por eso, la IA nunca debería convertirse en la principal fuente de apoyo de un o una menor. Cuando algo les preocupa, necesitan también personas cercanas con las que hablar y sentirse acompañados y acompañadas.
¿Cómo afecta la IA en el aprendizaje y desarrollo?
La IA no solo plantea riesgos. Utilizada correctamente, puede convertirse en una herramienta de apoyo para aprender, practicar y despertar la curiosidad.
Beneficios potenciales frente a los riesgos
La IA puede convertirse en una herramienta de apoyo para el aprendizaje cuando se utiliza con un objetivo educativo claro. Puede ayudar a comprender un concepto que no se ha entendido, ofrecer explicaciones adaptadas, practicar una lengua extranjera, generar preguntas para repasar, buscar ejemplos o aportar ideas para organizar un trabajo.
Una revisión sistemática publicada en 2024 sobre el uso de IA en las aulas de Primaria y Secundaria señala que estas herramientas pueden favorecer la resolución de problemas, la motivación y la reflexión sobre el uso ético de la tecnología. Además, un metaanálisis publicado ese mismo año sobre el uso educativo de ChatGPT encontró mejoras en el rendimiento académico y en algunos aspectos relacionados con la motivación y el pensamiento de orden superior, aunque sus autores señalan que todavía es necesario investigar sus efectos a largo plazo.
La clave está, por tanto, en cómo se utiliza la herramienta: puede facilitar el aprendizaje, pero no debería sustituir el esfuerzo, la reflexión ni la participación activa del estudiante.
¿Es seguro que los niños utilicen inteligencia artificial?
No existe una respuesta única. La seguridad depende de la edad del o la menor, de la herramienta utilizada y del tipo de información que comparta.
Antes de utilizar una herramienta de IA, es importante comprobar sus requisitos de edad y conocer cómo gestiona la información que recibe. En el caso de los niños y niñas más pequeños, la supervisión adulta resulta especialmente importante.
Una regla sencilla puede ayudar a recordar los límites: si no compartirías un dato, una fotografía o una conversación con una persona desconocida, tampoco deberías introducirla en una herramienta de IA.
Consejos para un uso responsable de la IA en la infancia
Para acompañar a niños, niñas y adolescentes en el uso de la inteligencia artificial, las familias y los profesionales pueden tener en cuenta algunas pautas:

Equilibrio entre innovación y protección infantil
La inteligencia artificial seguirá formando parte de la vida de niños, niñas y adolescentes. El objetivo no es mantenerlos alejados de ella, sino prepararles para utilizarla con criterio.
Familias y escuela tienen la oportunidad de enseñarles a aprovechar sus posibilidades sin perder de vista aquello que debe estar siempre por encima de cualquier tecnología: su privacidad, su bienestar y su capacidad para pensar por sí mismos y mismas.

