Violencia invisible, qué es y cómo afecta a las víctimas

Qué es la violencia invisible, ejemplos y tipos más comunes. Señales, micromachismos y su impacto en víctimas de violencia de género.
En este artículo hablamos de:

La violencia está presente en mayor o menor medida en nuestro día a día y uno de los principales problemas es que en ocasiones parece invisible. La violencia no solo incluye las agresiones físicas, sino también una gran variedad de actitudes que afectan a la seguridad y el bienestar de la otra persona.

¿Qué es la violencia invisible?

Se trata de la conocida como violencia invisible, que incluye formas de violencia sutiles y profundamente dañinas que afectan a la autoestima, la toma de decisiones, la autonomía emocional y la salud integral, explica la web especializada bienestas360.com.

Tipos de violencia invisible

La misma página web recoge los tipos de violencia invisible más frecuentes que distingue la literatura científica:

violencia invisible

Investigaciones en Navarra: Change Point visibiliza el maltrato en adultos e infancia

Change Point es una entidad referente en Navarra dedicada al desarrollo de proyectos de investigación y transformación social. Su trabajo abarca desde el acompañamiento psicosocial y la mediación intercultural hasta la divulgación de modelos de relaciones saludables e inclusión. Entre sus principales líneas de actuación destaca la elaboración de estudios aplicados orientados a detectar y desactivar dinámicas invisibilizadas que afectan de forma directa al bienestar emocional de distintos colectivos vulnerables en la región.

En lo relativo al estudio centrado en la población adulta y las relaciones de pareja que la entidad realizó, las investigaciones analizan el fenómeno de la violencia sutil o invisible, una forma de agresión psicológica profundamente naturalizada que suele pasar inadvertida al no manifestarse mediante ataques físicos explícitos. Los resultados advierten que conductas cotidianas como la manipulación o la desvalorización ejercen un impacto acumulativo devastador a las personas que lo sufren. La entidad enfatiza la urgente necesidad de desarticular estas inercias en el entorno cotidiano. Construyendo redes comunitarias de apoyo para prevenir que estos patrones de maltrato progresen hacia escenarios de mayor gravedad.

Por su parte, el estudio enfocado en la infancia sitúa la negligencia y el maltrato emocional como las expresiones de violencia más frecuentes e invisibilizadas hacia los menores en la Comunidad foral. Los datos revelan que la negligencia concentra el 52% de las situaciones registradas, mientras que el maltrato físico representa un 22% de los casos. Prácticas como la indiferencia afectiva, el autoritarismo o la desatención continua de necesidades básicas alteran de forma drástica el desarrollo del sistema nervioso y erosionan los vínculos de apego, derivando en consecuencias traumáticas a largo plazo. El informe concluye que la vulnerabilidad infantil se ve gravemente acentuada por factores socioeconómicos y de género, reclamando una apuesta decidida por la parentalidad positiva y la educación emocional en escuelas y entornos familiares para frenar estas conductas desde la prevención.

Violencia psicológica y emocional

Todas ellas pueden considerarse formas de violencia psicológica y emocional, ya que este concepto incluye “toda acción u omisión destinada a degradar o controlar las acciones, comportamientos, creencias y decisiones de otras personas por medio de intimidación, manipulación, amenaza, humillación, aislamiento, o cualquier conducta que implique un perjuicio en la salud psicológica”, explica una publicación online de la Asociación Columbares.

Micromachismos: la violencia invisible en la pareja

Una forma todavía menos visible de violencia son los micromachismos. Son prácticas de dominación y violencia que pueden percibirse como normales o intrascendentes en las interacciones de la vida cotidiana. La web especializada infoadicciones.org indica que estas formas de violencia pretenden que el varón mantenga su posición de género creando una red sutil que atrapa a la mujer y limita su autonomía personal.

Algunos micromachismos que destaca la web son la intimidación, la no participación en lo doméstico, la insistencia abusiva y la apelación a la “superioridad de la lógica varonil”.

Consecuencias emocionales y psicológicas

Todas estas actitudes pueden generar múltiples consecuencias duraderas o incluso crónicas en la víctima. La web especializada codexpsicologia.com enumera las principales:

  • Baja autoestima y daños en la autoimagen
  • Estrés crónico y ansiedad
  • Abuso de sustancias para escapar de la realidad
  • Problemas de sueño
  • Aislamiento social
  • Sentimiento de culpa
  • Ideación suicida
  • Depresión
  • Dificultades en otras relaciones interpersonales
  • Trastornos psicosomáticos
  • Dependencia emocional del maltratador

Por qué las víctimas no denuncian

A pesar de la gravedad de este tipo de violencia, hay muchas mujeres que no denuncian su situación. Las causas de este silencio son variadas y se han analizado en “Sobre la inhibición a denunciar de las víctimas de violencia de género”.

Este estudio del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad recoge los principales motivos por los que las víctimas de violencia de género no denuncian a su agresor:

micromachismos la violencia invisible en la pareja

Víctimas invisibles de la violencia de género

En las situaciones de violencia de género hay, además, otras víctimas indirectas, que son los hijos e hijas de la mujer afectada. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 99,4% de los menores expuestos a violencia de género sufren algún trastorno psicológico. Se trata de un porcentaje mucho más elevado que entre el resto de la población infantil (10-20%), recalca un estudio de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género.

Cómo detectar y actuar ante la violencia invisible

Algunas de estas situaciones pueden resultar difíciles de identificar. Por ello, la web especializada opcionyo.com ofrece una serie de señales que demuestran que se está ante un caso de violencia invisible:

  • Sentir que tus opiniones y emociones son minimizadas o ignoradas.
  • Tener miedo a expresar tu desacuerdo por temor a un conflicto.
  • Asumir la mayor parte de la carga emocional y doméstica sin reconocimiento.
  • Dudar constantemente de tus decisiones.
  • Justificar el comportamiento de tu pareja ante otras personas.

Si identificas alguno de estos síntomas, es el momento de aplicar una solución. La misma web recomienda buscar apoyo externo en amigos, familiares o profesionales con los que hablar de lo que te está sucediendo. También anima a comunicarle a tu pareja cómo te sientes y qué cambios necesitas, es decir, establecer unos límites claros para que la relación sea más saludable. Y, quizá lo más importante, insta a no esperar a que la otra persona esté de acuerdo para pedir ayuda.

Recursos:

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Ines Pascal

Periodista y escritora

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