En la semana del 12 al 18 de octubre la actualidad digital viene marcada por el veto a menores en Turquía, el respaldo judicial a las restricciones de redes en Estados Unidos y la ofensiva legal de varios estados contra la inteligencia artificial de OpenAI, ChatGPT:
Turquía prohíbe las redes sociales a menores de 15 años e impone controles para adolescentes
El gobierno turco ha aprobado una regulación que impedirá a los menores de 15 años acceder a las plataformas sociales a partir del 1 de noviembre, otorgando un margen hasta marzo de 2027 para cerrar las cuentas de usuarios que no alcancen esa edad. Para aplicar esta medida, el país utilizará e-Devlet, el portal oficial de servicios digitales del Estado, que generará un certificado digital anónimo para demostrar si el usuario cumple la edad exigida sin necesidad de ceder datos personales ni fotos del DNI a empresas privadas. Además, para los adolescentes de 15 a 17 años que sí puedan usar las aplicaciones, la norma exige perfiles privados por defecto, prohíbe las emisiones en directo y limita los feeds infinitos (los mecanismos de desplazamiento continuo diseñados para evitar que el usuario cierre la aplicación).
Esta decisión alinea a Turquía con la ola regulatoria internacional iniciada por países como Australia o Grecia para frenar el impacto del uso temprano de las pantallas en la salud mental. No obstante, la medida se implanta en un contexto de intenso debate en el país sobre el equilibrio entre la protección de la infancia y las garantías de la libertad de expresión, tras los recientes bloqueos temporales a plataformas como Instagram aplicados por las autoridades turcas.
Un tribunal avala la ley de Florida que impide a menores de 14 años abrir cuentas en redes sociales
Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos ha emitido un fallo favorable que permite al estado de Florida comenzar a aplicar su ley de protección de menores en internet. La legislación, que había quedado paralizada temporalmente tras recursos presentados por la industria tecnológica, prohíbe que los menores de 14 años puedan crear perfiles en plataformas de redes sociales y exige una autorización parental explícita para los jóvenes de 14 y 15 años. La resolución judicial reconoce el argumento del estado de que los mecanismos de diseño adictivo de las aplicaciones, como las notificaciones constantes y los algoritmos de recompensa inmediata, representan un riesgo directo para el bienestar emocional de los adolescentes.
El respaldo a la ley de Florida supone un hito en la batalla judicial entre los gobiernos estatales y las grandes corporaciones de internet. Este precedente abre la puerta a que otras regiones estadounidenses aprueben restricciones similares, consolidando la tendencia jurídica de responsabilizar a las empresas del impacto de sus plataformas en los usuarios más vulnerables en lugar de trasladar toda la carga de la supervisión a los hogares.
Ocho estados de EE. UU. demandan a OpenAI por causar daños a menores e infringir la ley
Una coalición formada por ocho estados norteamericanos ha presentado una demanda conjunta contra OpenAI, la empresa creadora del asistente de conversación ChatGPT, acusándola de diseñar herramientas de inteligencia artificial que generan dependencia y exponen a niños y adolescentes a situaciones de riesgo. Las fiscalías sostienen que la compañía lanzó al mercado sus modelos conversacionales sin implementar los filtros de seguridad necesarios para el público infantil, permitiendo que el chatbot responda a temas sensibles sobre autolesiones o problemas de salud mental, e incentivando que los jóvenes desarrollen relaciones de apego emocional con el software.
Esta acción legal amplia la ofensiva contra las tecnológicas, demostrando que la preocupación de las autoridades ya no se limita a los contenidos de las redes sociales tradicionales, sino que se extiende a las herramientas de inteligencia artificial generativa. La demanda busca obligar a la tecnológica a reestructurar sus modelos de lenguaje, instalar controles de edad efectivos y rendir cuentas por las decisiones de diseño que priorizan el crecimiento del producto sobre la seguridad de los menores.
Frente a los vetos gubernamentales, las batallas en los tribunales y los riesgos emergentes de la inteligencia artificial, queda claro que las leyes y las demandas no bastan si no existe una formación integral en el uso de la tecnología. Por eso, desde E-tic, el programa de la Fundación Diario de Navarra, se trabaja diariamente en los colegios junto al profesorado, el alumnado y las familias para aportar pautas prácticas de prevención y pensamiento crítico. Solo a través del aprendizaje conjunto y el acompañamiento continuo es posible lograr que los jóvenes naveguen en un entorno digital seguro, responsable y saludable.
Hasta aquí el análisis de esta semana. Nos volvemos a leer el próximo martes para seguir entendiendo y construyendo juntos un entorno digital más seguro.

