En el uso diario de internet, existen diversos peligros de los que todas las personas somos víctimas potenciales, aunque de manera más latente en el caso de niños, niñas y adolescentes. Una de esas amenazas es el malware, “cualquier programa malicioso diseñado para infectar, dañar o acceder a sistemas informáticos con el fin de engañar y de que no se detecte su ejecución hasta que es demasiado tarde”, explica la página web del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE).
Cómo puede llegar el malware a los dispositivos infantiles
Según el INCIBE, las situaciones en las que la infección de dispositivos de menores es más habitual son cuando usan redes sociales y acceden a archivos o enlaces maliciosos, o cuando descargan trucos o extras de videojuegos desde fuentes no confiables. No obstante, existen otros momentos en los que también pueden verse expuestos a malware:
- Cuando intercambian archivos con amigos o amigas a través de dispositivos USB, correos electrónicos o servicios en la nube.
- En sitios web y foros de interés para menores donde pueden verse incitados a acceder a enlaces o archivos que resultan estar infectados.
- A través de anuncios maliciosos que muestran ofertas extraordinarias o descargas gratuitas.
- Al conectarse a redes WI-FI públicas que cuentan con menos medidas de seguridad y los ciberdelincuentes aprovechan para propagar malware a los dispositivos que simplemente estén conectados.
- Mediante técnicas de ingeniería social en las que los ciberdelincuentes se hacen pasar por personas o empresas existentes para entrar en contacto con el menor y ganarse su confianza.

Tipos de malware más comunes en entornos de niños y niñas
Existen diversos tipos de malware, pero el INCIBE destaca como los más comunes el adware (se muestra publicidad engañosa o no deseada), spyware (se recopila información personal, bancaria y de navegación), gusanos (se replican y difunden), troyanos (son programas maliciosos con aspecto confiable), y botnets o redes zombi (infectan y controlan varios dispositivos que lanzan ataques coordinados).
Señales de que un dispositivo infantil tiene malware
Si sospechas que uno de tus dispositivos ha sido infectado, debes comprobarlo cuanto antes. La web especializada Kaspersky.es recoge los diez principales síntomas de que un dispositivo tiene malware:

Riesgos del malware para la seguridad de los y las menores
El INCIBE advierte también de las posibles formas en que el malware puede afectar a los y las menores. No solo se trata de los daños al propio dispositivo “por la carga de publicidad fraudulenta, cambios de configuración, reinicios o bloqueos sin motivo, consumo de batería y datos anormales, e incluso la pérdida del control del dispositivo”, sino también directos al o a la menor.
Estos pueden ser daños económicos, por ejemplo, cuando el atacante se hace con el usuario y la contraseña para acceder a los medios de pago asociados a una cuenta online; daños de privacidad, cuando accede a información personal, vídeos o fotografías que pueden llevar a un chantaje; o daños psicológicos y emocionales, por la ansiedad causada por la situación y el temor a las posibles reacciones de su entorno.
Cómo enseñar a los niños y niñas a reconocer el malware
Una manera de proteger a niños, niñas y adolescentes es enseñarles a reconocer los ataques de malware y para ello resulta esencial explicarles cuáles son los medios a través de los cuales pueden producirse estas amenazas. El INCIBE enumera los más habituales:
- Mensajes: ya sea en aplicaciones específicas de mensajería o en el apartado de “mensajes” dentro de una red social o videojuego, los mensajes pueden incluir archivos o enlaces con malware.
- Descarga de aplicaciones y archivos desde páginas no oficiales.
- Memorias USB y otros dispositivos externos, sobre todo si se usan en distintos equipos compartidos, por ejemplo, en un centro educativo.
- Páginas fraudulentas y publicidad engañosa: los ciberdelincuentes pueden controlar una página web o aprovechar un fallo de seguridad en un navegador por falta de actualización para infectar un dispositivo.
- Archivos aparentemente inofensivos como un documento de Word o Excel que pueden contener malware.
Herramientas de protección: antivirus y control parental
No obstante, además de concienciar a los y las menores, conviene tomar determinadas medidas de seguridad para evitar el malware. El INCIBE recomienda:

Qué hacer si el dispositivo del niño o niña está infectado
Si a pesar de todas estas precauciones el dispositivo de un o una menor se infecta de malware, la primera reacción adulta resulta esencial. El INCIBE explica los pasos a seguir:
- Mantén la calma y escucha al menor mostrando comprensión.
- Analiza la información antes de actuar.
- Desconecta el dispositivo de la red doméstica, ya que algunos tipos de malware podrían propagarse.
- Analiza el dispositivo con un antivirus para desinfectarlo, eliminando los archivos maliciosos.
- Cambia las contraseñas que han podido verse afectadas y revisa los movimientos de los métodos de pago asociados.
En cualquier caso, puedes contactar con el centro de ayuda del INCIBE en la web o llamando al 017.
Recursos
- Artículo – Qué es el malvertising y cómo protegerse
- Artículo – Fraudes por Internet, qué son y cómo evitarlos

