El fracaso escolar y el descenso en el rendimiento académico son problemas que preocupan a multitud de familias a diario. Y es que España cuenta con la tasa de repetición escolar más elevada de los países desarrollados, según recoge el informe ‘Repetir no es aprender’ de Save the Children. Además, también destaca como uno de los países con mayor tasa de abandono escolar en la Unión Europea, recoge la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).
¿Qué entendemos por fracaso escolar y rendimiento académico?

Impacto del uso del móvil en el rendimiento escolar
El descenso del rendimiento escolar puede deberse a múltiples factores, pero hay uno que ha aumentado su presencia en los últimos años: el uso excesivo del móvil u otros dispositivos digitales.
Pantallas y fracaso escolar: evidencias y datos
La plataforma GoStudent, especializada en clases particulares, realiza un informe anual sobre el futuro de la educación donde recoge diversos datos sobre los factores que influyen en el aprendizaje de una persona. Entre ellos se encuentra el uso excesivo de pantallas que puede interferir en el rendimiento.
A este respecto, el informe recoge que el 41% del profesorado considera que el uso excesivo de pantallas reduce la concentración en clase y el 38% de los y las estudiantes admite que les cuesta estudiar en línea por la tentación de revisar redes sociales o jugar.
Adicción al móvil y bajo rendimiento académico
En este mismo sentido, un artículo reciente de la Revista de Psicología y Educación relaciona un “uso problemático del smartphone” con la “procrastinación académica”. Además, destaca el papel de las redes sociales como principal distracción que lleva a los y las estudiantes a postergar las actividades escolares, sobre todo en momentos académicos estresantes.
Causas del fracaso escolar relacionadas con la tecnología
El acceso a la tecnología es cada vez más temprano. En España ya es el 40% de la población menor de dos años la que utiliza tablets y móviles, indica un informe del Observatorio de Salud de la Infancia y la Adolescencia. Esta exposición a las pantallas puede desarrollar en el medio y largo plazo dificultades en el aprendizaje y, por lo tanto, un rendimiento escolar bajo.
Adicción a la tecnología y a los dispositivos móviles
La Revista Sanitaria de Investigación (RSI) recoge los resultados de un estudio realizado en Canadá, según el cual los niños y niñas de 24 meses que pasaban tiempo excesivo frente a pantallas obtuvieron un rendimiento más bajo en las pruebas de detección del desarrollo a los 36 meses. Lo mismo ocurría a los niños y niñas que a los 36 meses pasaban demasiado tiempo delante de una pantalla. En su caso, sus resultados en las pruebas a los 60 meses también eran más bajos. Por lo tanto, se demostró que una adicción a la tecnología puede impactar en la capacidad de aprendizaje y desarrollo en el futuro.
Distracción, sueño y atención reducida
No obstante, esa no es la única consecuencia del uso excesivo de la tecnología. La misma revista destaca que también guarda relación con la disminución de las horas de sueño y la menor calidad del descanso. Esto se debe a que “la exposición a la luz azul de las pantallas reduce la producción de melatonina, dificultando el descanso adecuado”, explica la plataforma GoStudent.
Su último informe sobre el futuro de la educación recoge que el 28% de los y las adolescentes ha sufrido fatiga diurna por el mal descanso debido al uso de pantallas y el 37% admite que se acuesta más tarde por estar usando dispositivos electrónicos.
Además, el uso excesivo de pantallas se relaciona con menos curiosidad, autocontrol y estabilidad emocional, así como con problemas de salud como la obesidad y un menor fomento de la comunicación y las relaciones interpersonales.


